No no somos una democracia, sino una Monarquía Constitucional. Ya hace 40 años que murió Franco, y todavía conservamos gran parte de su herencia. Persisten los privilegios, de sangre y de dinero, la Iglesia sigue teniendo un poder omnímodo, y se conservan tradiciones, muchas contrarias a la razón, como las fiestas de toros, las de las Vírgenes por doquier, las romerías, etc.., etc.... Los políticos no han sabido, o no han podido, superar esta situación, ya crítica, que requiere cambios fundamentales, como los de La Constitución, revisión de acuerdos con la Iglesia, con EE.UU, independentismo de algunas autonomías, Europa, el mundo musulmán, etc...
Todo está pendiente de las nuevas elecciones generales de diciembre, Ahora sí, podemos y debemos, conseguir, con nuestros votos, el cambio tan deseado para pasar a ser una Auténtica DEMOCRACIA, del pueblo y para el pueblo, donde reinen, la paz, la libertad, la justicia social, la educación, el progreso, el trabajo, y se termine con la terrible corrupción que nos oprime y agobia.¿Será factible? ¿ O seguiremos cargando con el lastre de la historia?
domingo, 16 de agosto de 2015
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